Por Raúl Enrique Bibiano
Cuando, quizás, desde la alta alcurnia del por entonces encumbrado
estamento social de Buenos Aires se asumía una visión errática y
ninguneante, creyendo que las enfermedades infecciosas eran solo un
devenir de pobres, migrantes o desposeídos, se bregaba hasta el
cansancio para desterrar la entonces Casa de Aislamiento de la quinta
Leslie. Aquellos sectores acomodados, convencidos de que la presencia
del hospital era una “mala visión” para su pomposo barrio,
ignoraban que incluso la tuberculosis no era una enfermedad aislada
que jamás los alcanzaría.
Hoy, más de un siglo después,
esa institución que nació entre prejuicios y resistencias se erige
como símbolo de compromiso con la salud pública. Y en 2026, el
Hospital de Infecciosas Dr. Francisco Javier Muñiz reafirma su rol
pionero con la inauguración de su renovado Servicio de Endoscopía,
una obra integral que marca un antes y un después en la calidad
asistencial y en la infraestructura sanitaria de la Ciudad.
La voz del Dr. Roberto Duré
El Dr. Roberto Duré, Jefe del Servicio de Endoscopía, ha sido protagonista en la transformación de la tradicional sala N.º 29 en un espacio moderno y seguro. Su liderazgo y compromiso han permitido que el servicio se reorganice para brindar una mejor calidad de atención, optimizar los circuitos de trabajo y fortalecer las condiciones de bioseguridad.
Espacios renovados y funcionales
El nuevo servicio cuenta
con:
Tres salas de procedimientos para estudios diagnósticos y
terapéuticos.
Boxes de observación con capacidad para
tres camas.
Sala de enfermería, consultorio médico y
áreas de informes.
Recepción y sala de espera renovadas,
que mejoran la experiencia de los pacientes.
Sanitarios
exclusivos para el personal, vestuarios diferenciados para pacientes
y sectores específicos para residuos patogénicos y comunes, que
refuerzan la seguridad y la organización interna.
Esta
distribución garantiza circuitos claros, evita cruces innecesarios y
fortalece las condiciones de bioseguridad, aspecto esencial en un
hospital especializado en enfermedades infecciosas.
Una
experiencia personal
Por esas casualidades de la vida, me
encuentro siendo paciente del Servicio de Endoscopía del Hospital
Muñiz. Ayer mismo me realizaron un procedimiento para la obtención
de biopsia, y pude comprobar en primera persona la importancia de
este nuevo espacio. La atención fue ágil, el entorno seguro y el
acompañamiento profesional transmitió confianza en cada paso. Esta
vivencia me permite afirmar que la transformación del servicio no es
solo un logro arquitectónico, sino una mejora tangible en la calidad
asistencial que reciben quienes atravesamos estudios en el
hospital.
Más
allá de la experiencia personal
En este artículo deseo
expresar, más allá de mi propia visión como paciente, que sin el
amor aportado por los profesionales de la salud —presentes las 24
horas del día, los 365 días del año— el Hospital Muñiz no sería
lo que es. A través de su larga historia, ese compromiso humano ha
permitido que el Muñiz se convierta en un tesoro aquilatado en aras
de la humanidad, un símbolo de entrega y esperanza que trasciende
generaciones.
Este logro consolida al Hospital Muñiz como
un símbolo de innovación, humanidad y compromiso con la salud
pública, reafirmando su rol pionero en la vanguardia médica
asistencial de la Ciudad.











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